Sentencian a sospechosa de asesinato empleando el escaneo cerebral; despierta polémica empleo de tecnología considerada experimental
Esta nota a mi en lugar de decirme que son muy avanzados, me dice todo lo contrario!, aunque la pregunta es: confiar mas en una máquina, o en las palabras de una persona?
(19 de septiembre de 2008).- Sentada en una sala de interrogatorios, con 33 electrodos sobre la cabeza, Aditi Sharma, de 24 años y acusada de asesinato, selló, hace dos meses la primera sentencia "por confesión neuronal" de la historia ¿El veredicto? Cadena perpetua.
La sentencia fue dictada por el magistrado en Bombay encargado del caso tras leer los resultados de una prueba de escaneo cerebral, un "lector del pensamiento" diseñado por la industria tecnológica india de Bangalore que ha comenzado a emplearse como prueba judicial determinante en dos estados del país asiático, Maharashtra y Gujarat.
Con este método, la confesión tiene lugar sin palabras.
Durante el escaneo cerebral, el acusado permanece en silencio, mientras los interrogadores leen una serie de frases en primera persona, intercalando comentarios triviales con situaciones muy concretas relacionadas con el crimen.
Mientras ellos hablan, la máquina registra la actividad cerebral del detenido y un programa informático interpreta simultáneamente las conexiones que se activan en su cerebro.
En teoría, se descubre así qué escenas y detalles están en su memoria y cuáles no.
Por supuesto, la utilización de este sistema en casos sensibles como el de Sharma ha abierto un intenso debate en India y entre la comunidad científica internacional, que se plantea los límites éticos y la fiabilidad del aparato, que muchos consideran en fase experimental.
Y es que, a diferencia del llamado "detector de mentiras", el escáner cerebral no se basa en las reacciones emocionales de los sospechosos durante un interrogatorio, sino que lee e interpreta directamente la actividad neuronal.
En el caso de Sharma, los investigadores aseguraron que en la pantalla podía reconocerse una intensa actividad cerebral durante la exposición de algunas situaciones claves del caso, como el acto de comprar arsénico en un mercado, o la cita en el restaurante donde presuntamente envenenó a su novio con el tóxico.
La máquina no es nueva -un prototipo del mismo fue patentado en Estados Unidos en los 80- pero sí el uso que se le está dando: la región donde se encuentra Bombay ha utilizado el escáner en más de 80 ocasiones desde 2006, pero la condena de Sharma fue la primera en la que la prueba se consideró definitiva para dictar sentencia.
La mayoría de los neurólogos consultados sobre el tema por la prensa india consideran que es muy pronto para iniciar a usar estos aparatos en juicios, ya que todavía se desconoce sin son fiables.
Sin embargo, otros expertos argumentan que el escáner podría acabar con la tortura e interrogatorios bajo presión.
Con información de NYT