Iván Álvarez (@alvarezivan)
Tomado de http://sdpnoticias.com/sdp/columna/ivan-alvarez-alvarezivan/2010/04/12/1024842
12 de April, 2010 - 07:45
Siempre ha existido una diversidad de corrientes ideológicas, políticas, filosóficas e incluso religiosas. Ponernos de acuerdo en estos temas ha sido muy difícil, y lo seguirá siendo. A veces nos agravian fuertemente los hechos del bando “contrario”, en cualquiera de estas áreas, incluso nos irritan, nos ofenden y se convierten en batallas, pleitos o guerras.
El 2006 ha sido un momento de división histórica de los mexicanos. Los dos bandos más fuertes en ese momento, han tenido un fuerte choque por la Presidencia de la Republica, y a abril del 2010, casi 4 años después, parece que seguirán sin reconciliación alguna, y por el contrario, juntando piedras para darse en la elección del 2012 con todo. Aun y que en escenarios locales en algunos estados han construido unas extrañas alianzas, las cuales no son bien vistas por muchos seguidores de ambos sectores.
Estos dos bandos se fortalecieron convirtiéndose en opciones reales para los mexicanos, ante un hartazgo de 70 años de un mismo partido gobernante, el de “en medio” y su entonces fuerte estructura, la cual comprendía desde el sindicato de los maestros, hasta el más simple vendedor de tacos de cualquier esquina, quien tenía algún sello de alguna agrupación afín al gobierno de ese entonces. El bando de la izquierda en el 88 había tenido su mejor momento, pero recibió embates desde el gobierno, incluso con señalamientos fundados de algunos asesinatos a miembros de la izquierda en algunas zonas del país, luego se dividió, y se cayó. Por su parte, la derecha arribó al gobierno del país el año 2000. Ante lo cual la opción de en medio se desarticuló en todas sus estructuras, incluidos sus sindicatos, y sus finanzas, con todo ello y su pasado de 70 años, no pudo organizarse y definitivamente, no tuvo oportunidad ni fuerza en el 2006.
El “ganador” oficial del 2006, según el árbitro, perteneciente a la derecha, jamás ha buscado la reconciliación nacional, aun y que en algunos de sus discursos pudiera pedirlo, pero solo en discursos, por el contrario en un intento de solidificarse y mostrar fortaleza, por medio de la fuerza y las armas, en lugar de sumar, ha enfrentado al rival más poderoso del país, y de la sociedad en general, ha hecho su propia guerra, a su modo, sin orden, dos pasos adelante, otro atrás, y otro atrás de nuevo, costando la vida de miles y miles de mexicanos, muchos de ellos sin deberla ni temerla, sin tener relación alguna en la guerra “esa”, del Sr Calderón.
El encargado actual del timón mexicano, en sus cuentas actuales al país, en esta guerra sin rumbo, no hay otro tema en la mesa, además por otro lado, presenta a su partido sumido en una crisis de cuestionamiento a sus dos dirigentes que ha designado en el sexenio, ambos jóvenes y del primer círculo de colaboradores del encargado del timón, los cuales han sido electos sin tener rival interno, y bajo el dedazo, sí, dedazo, igual que los de en medio, durante sus 70 años, el primero mostraba más odio y agresión a sus opositores, que el mismo Carlos Castillo Peraza (qepd), en sus discursos y acciones agresivas y con adjetivos calificativos a sus opositores, solo que Castillo Peraza era opositor al Gobierno, y era su función, pero tras una vergonzosa campaña, El Capitán del Barco, mandó un nuevo relevo, igual de joven e inexperto, eso sí poco mas callado, más torpe, sumiso, y con ganas de tener portadas en las revistas del corazón, además haciendo tratos en lo obscurito con los de en medio, pero no solo con ellos, sino, también con un sector de los de izquierda, así que ni cómo mirar al partido de la derecha, donde ellos mismos siguen cuestionándose y golpeteándose internamente.
El partido de la izquierda y sus partidos/agrupaciones satélites no son ajenos a la división, ni a los cuestionamientos internos, tal es que quien es el presidente de ese partido, tiene que ser nombrado por una de esas instituciones que ellos mismos mandaron al diablo el 2006. Mientras que en Oaxaca, Zacatecas, Sinaloa y otros estados algunos sectores hacen alianzas con la derecha. Sí, con la derecha.
Todo este asunto de los de la derecha e izquierda, ha logrado que los de “en medio”, hayan ido recuperando simpatizantes y poder en las cámaras de diputados y senadores, y negociando además de limitar al encargado del timón, según convenga a sus intereses, tendiendo en él, un aliado, ellos andan buscando decirle al electorado que deben regresar, presentando entre sus barajas, a un prospecto joven y envaselinado, como una fresca opción, quien parece ser respaldado, por los fuertes (económicamente) del país, y los medios de comunicación.
No tengo la menor duda, de que quienes hemos perdido con todo esto somos los ciudadanos, el país aunque no lo quieran reconocer está en una grave crisis de seguridad, de salud, y económica. Pero más que eso, hay retrasos graves en todos los proyectos, no se está fincando para el futuro, se está tratando de sobrevivir. El Presidente solo viaja cuando hay problemas y con enormes despliegues de seguridad, recuérdese sus últimas visitas a Ciudad Juarez y Mexicali. No hay una agenda como todos los anteriores mandatarios de ir a las comunidades, a inaugurar obras, a desfiles, etcétera.
Tanto los de la derecha, del centro y de la izquierda mientras sigan peleados y buscando solo por sus intereses, el que gane el 2012, en la situación actual, no tendrá mucho por gobernar. Ni creo que llegue nadie con una mayoría absoluta en las cámaras, por lo cual se debe negociar desde ya.
El momento es hoy, todo lo que tenemos y con lo que contamos, es aquí y ahora, por sobre los intereses y odios del pasado, el primer interés debe ser el país, debemos ser nosotros mismos, y empezar por nosotros mismos, el actual encargado del timón debe de dejar sus discursos alegres y sentarse a ver realmente por México, incluir a todos, por el bien común, el ya está, querámoslo o no, hayamos votado por el o no, y es lo que tenemos también, si no le entramos los únicos afectados somos nosotros mismos, estemos en el centro, la izquierda o la derecha.
El 2006, no voté por quien se autodenomina “legitimo”, y cuestioné su andar por el país, sin un nombramiento oficial, sin una investidura, cuestioné incluso el origen de sus recursos, (lo cual sigo haciendo), pero he de reconocer que aunque el tenga un objetivo personal, de grupo, o partido, en mantener todas esas visitas y mítines, es él una opción real, a los problemas de México, y la esperanza de todos esos desamparados que van a sus reuniones, esos que le lloran a sus hijos que se fueron de mojados, el sí escucha a los que les negaron el seguro popular, a los que la lluvia, les dejó sin nada, a muchos, muchos, que diariamente le exponen sus necesidades y cómo viven en este país, seguramente no les resuelve mucho, pero es para ellos la esperanza que él mismo dice.¿ Está haciendo él las giras que el encargado del timón, por “seguridad”, no puede hacer?
Los funcionarios del actual Gobierno escuchan poco a sus ciudadanos, los hacen pasar por un filtro larguísimo y por demasiada burocracia en lograr un cita con ellos, no hay cercanía con el pueblo, sería este un mejor Ggobierno, si sus funcionarios en lugar de andar explicando las Hummers de Elba Esther, las usaran para ir más allá de la comodidad del asfalto y el alumbrado público, si salieran de sus escritorios con internet, aire acondicionado, teléfonos celulares,y cámaras de video, además de los guardias que los cuidan. Claro, todo esto sale de nuestros impuestos.
Como ciudadano común, me pregunto: ¿mi única arma es el voto?, ¿debo pensar en la desobediencia civil?, ¿debo seguir en casa luchando solo por mis necesidades personales? Pero, ¿y los míos?, ¿ me estoy olvidando del país?, ¿qué debo hacer yo para cambiar esto?, ¿puedo yo hacer algo?, ¿debo hacer algo?, ¿debo dejar que todo pase, y yo, solo ser un espectador más?
¿Qué hizo Felipe Calderón, para no poder ir con los ciudadanos de a pie, y mirarles a los ojos, saludarles, tocarles, sin antes tener que desplegar literalmente, todo un ejército?, ¿qué hizo? ¿Por qué llegó a esto? Recuerdo en 1996 sus lagrimas siendo presidente nacional del PAN, en Creel, Chihuahua, llorar y abrazar a una raramuri enferma, hoy no puede ir allá, mucho menos caminar por las calles.
¿Hemos perdido al presidente, o el presidente nos ha perdido a nosotros? De algo estoy seguro, Felipe Calderón está gobernando, sí, está en los Pinos, y toma decisiones para este país, pero está, como quien ve llover, y no se moja.