Ser Candidato es hoy por hoy, algo que esta muy devaluado, peligroso, caro, peleado, entre otras muchas cosas más.
Pero es demasiado esto, cada candidatura es: “más de lo mismo”, prometer y prometer, y cuando salen electos, con inventar excusas y justificaciones, ya la libran nuestros Gobernantes de cualquier nivel, y tendremos que ir teniendo esperanzas en el siguiente, “a ver como nos toca”.
José Socorro, es el mejor candidato que he visto en mi vida, a cualquier nivel, fue candidato a Alcalde, en una pequeña población, hace ya 15 años, desde la derecha, con una increíble cantidad de ideas de Izquierda, ni siquiera el tal “Obama”, quien para muchos fue un excelente candidato, para mi, ese señor, es “más de lo mismo”, empezando por Guantánamo, y sus promesas de salud y migración, pero regresando con José Socorro, no es bravucón, no miente, no ofrece lo que no puede dar, tiene un lenguaje demasiado culto y quizás adornado, arriba de la media de cualquier persona, ¿que nos enseñe no?,sabe lo que puede hacer y lo que no puede hacer, entiende sus posibilidades, sus debilidades, sus fuerzas, ayuda a la gente solo en sus posibilidades, y nunca miente. No importa el Partido en que él milite, ni la religión que profese, ni si es de izquierda o derecha, el es sencillamente el gobernante que a mi gusto todos debiéramos tener, claro yo solo cuento por un voto.
¿Porque este ejemplo?, Obviamente perdió la elección, y perdería todas en las que pudiera volver a presentarse, no lo he vuelto a ver en ninguna otra elección, ni creo que lo volveré a ver, y perdió con un bravucón, de esos que no tienen un empleo fijo, que viven de “hueso” tras “hueso”, de esos que mienten y mienten, que ofrecen y ofrecen, y que después son los mejores para justificarse, tal actor de televisa, de esos que terminan de mandaderos de algún diputado y que saliendo de su puesto tienen maquinaría de obra publica en sus casas, sus familiares obviamente están en la nómina, y claro tienen muchos terrenos, en resumen perdió contra un “candidato tradicional, común y corriente”.
Es increíble como los candidatos prometen y prometen, a diestra y siniestra, hablo de Todos, todos los partidos, ayer mismo leía la reseña de dos debates de candidatos a Gobernador, uno de Chihuahua y otro de Veracruz, insólitamente leí cosas como: “modificaré las leyes”, “sacaré al ejercito de las calles”, “quitaré la tenencia”, “generaremos x mil empleos”, “construiré x mil viviendas”, “En mi estado no habrá Pobres”, A lo mejor no nos suenan extrañas esas promesas de campaña, casi hasta nos las sabemos de memoria, incluso algunos hasta las firman con notario publico, pero pareciera que, o no les han dicho exactamente el ámbito de su competencia,es decir a que puesto van, o bien, “prometer no empobrece”, y se meten en una guerra de: “a ver quien promete más”, al cabo que ya ganando, lo demás no importa, pero luego salen electos, y la gente llega con justa razón, a pedirles vivienda, a pedirles trabajo, seguridad, servicios de salud, y luego vienen las sorpresas, “te puedo gestionar”, “eso es Federal”, “eso es del Municipio”, “Eso corresponde al Estado”, “leyes solo el congreso”, etc. y cuando la gente reclama lo que se les prometió, empiezan los problemas para ellos, y las decepciones cíclicas de los ciudadanos.
Cuando sus mediciones de popularidad se van a los suelos, inician, con acciones y pleitos hacia los otros ordenes de Gobierno, ya sean superiores o inferiores, y eso “ayuda” a que la gente diga: “pos no lo dejaron hacer nada, intenciones si tenía”, ¿les suena conocido?
El ejemplo de José Socorro, mi candidato ideal, el culto, el leído, el que quería organizar, enseñar a pescar, mejorar de verdad y luchar por su pueblo, la gente no votó mayoritariamente por él, sencillamente porque: “no le veían compromiso”, aun y que tenia su vida resuelta, y su economía y actividades no dependían de un resultado electoral, por el contrario, sus actividades se afectarían si el hubiese ganado ese puesto.
Pero mi candidato Ideal no ganó, ni ganará, como dijo George Bernard Shaw, “La democracia es el proceso que garantiza que no seamos gobernados mejor de lo que nos merecemos”.
Necesitamos un mejor país, pero no depende de mí, ni de tí, depende de los dos,pero hasta ahora, en ningún pais nos hemos puesto de acuerdo, ¿es lo ideal seguir así?, ¿nos ha funcionado?, ¿el 2006 es un aviso para el 2012?.
Quiero un Mejor México, ya no me importa si es de Derecha o de Izquierda, pero no depende de mi.
No niego los derechos de la democracia; pero no me hago ilusiones respecto al uso que se hará de esos derechos mientras escasee la sabiduría y abunde el orgullo.
Henry Frédéric Amiel